Datos Básicos: Las condiciones climatológicas fueron perfectas para la época del año y para la celebración de una ruta nocturna. No era una noche muy calurosa, lo que permitió disfrutar del entorno y del manto de estrellas que se pudo disfrutar. La duración de la ruta fue de unas 3,5 horas aproximadamente.

 

Crónica: Sobre las 00:30 horas, el grupo partía de la plaza de la iglesia de Los Alares (pedanía de la localidad Monteña de Los Navalucillos), para realizar una ruta circular por los alrededores del pueblo de unos 11 km de longitud.
La situación geográfica de este pueblo situado junto al parque nacional de cabañeros y la poca contaminación lumínica de la zona, lo convierte en un lugar ideal para este tipo de rutas nocturnas, donde además del senderismo el grupo tuvo la oportunidad de observar su precioso manto estelar y deleitarse con la observación de las diferentes constelaciones del verano (triangulo de verano, cisne , los dos carros, Casiopea, las perseidas, conocidas por los alareños como las cabritillas, etc... además de alguna otra estrella fugaz que nos acompañaron durante la ruta.
Una vez iniciada la ruta el grupo se encaminó hacia el paraje conocido como ¨La Fresneilla¨
con dos invitados de excepción pertenecientes a la Asociación Gastronómica-cultural de Los Alares, muy vinculados a este pequeño pero encantador pueblo. Pablo, guarda de campo durante muchos años de la zona y gran conocedor de estos parajes sirvió de guía al grupo y Sonia, propietaria de parte de los terrenos por donde transcurrió la ruta, deleitaron al grupo con historias, anecdotas y lances de caza acaecidos por los lugares donde se íba pasando.
Desde la Fresneilla , el grupo se dirigiós hacia el paraje de Horcajuelo donde además de hacer una parada para observar el cielo, se pudieron contemplar unos magníficos ejemplares de encinas centenarias. Este paraje según comentaron los improvisados guías, recibe su nombre por la confluencia de dos ríos, el Albadanejo y el Estenilla. Desde allí el grupo ascendió por una suave pendiente en dirección a el camino de Los Alares a Piedraescrita. Hacia la mitad de este tramo los guías mostraron al grupo el lugar donde se produjo un triste episodio de la posguerra española. Debido a la situación estratégica del lugar, esta zona era refugio de maquis durante esa época. Desde este camino los senderistas se dirigieron por¨ La cola¨ (lugar por donde bajaba el ganado de la sierra) a la plaza del pueblo para después de disfrutar de un merecido tentempié y de unas tres horas de caminata, dar por finalizada la ruta por estos bellos parajes de los Alares con la promesa de que tenemos que volverían con luz diurna para disfrutar de estos paisajes y de una buena caldereta.

XVI Ruta: Nocturna a Los Alares