Datos Básicos: Estaba previsto que lloviese en la zona y bajasen las temperaturas, lo que no pareció animar a los socios del club, ya que solo 13 se animaron a compartir ruta y la persistente lluvia que durante todo el recorrido nos acompañó, con diferentes intensidades, pero de forma persistente.

Crónica: En la puerta de la Parroquia de San Ildefonso de Toledo nos reunimos parte del grupo, ya que el resto se nos debía unir en el punto inicial de la ruta, en esta ocasión para preservar nuestra seguridad y poder mantener las distancias necesarias frente a la COVID-19, elegido a las afuera de Cebreros en un tramo de antigua carretera, sin salida, que facilitaba el aparcamiento y la reunión previa de organización a la salida y alejado del centro del pueblo.

La ruta tuvo dos partes bien definidas, una primera, siempre en ascenso, inicialmente moderado con algunas cortas y duras rampas hasta el Cerro Gorrón y mucho más pronunciado desde el citado Cerro hasta el vértice situado en La Merina, de unos 7 kms y una segunda parte, en descenso prácticamente siempre, pero a lo largo de algo más de 10 kms, lo que hizo mas llevadero el descenso al ser menos pronunciado.

Mas tarde de lo marcado, para incorporar al grupo algunos de los participantes previstos, salimos en dirección suroeste, por una senda muy poco transitada, con hierbas apenas pisadas y mojada, marcada como PRC-2 y con postes en los que resalta el color rosa y progresamos entre las carreteras AV-504 y AV-512. Por la senda que llevamos, incomoda y muy mojada, entre campos de vides, por sus lindes, atravesamos el arroyo de los Galayos y la Cañada Real Leonesa.

Cuando alcanzamos el Cerro Gorrón, empezamos una muy dura subida, con lluvia y por una senda con avenamientos del terreno y mucha piedra suelta. No hicimos ningún intento de localizar la fuente de la Mata, ni el mirador en las proximidades del cerro, queríamos alcanzar La Merina cuanto antes.
En La Merina tuvimos que poner buena cara al mal tiempo, a la ahora fina lluvia, se unía una espesa niebla a nuestros pies que nos impidió apreciar las magnificas vistas que desde allí se pueden contemplar y como además se levantó algo de viento, cumplimos con el trámite de realizar las fotos de grupo con la bandera del Club y enseguida, continuamos la marcha en dirección noroeste para buscar un mayor abrigo de la lluvia y el viento.

Apenas descendidos unos metros, al abrigo de unas rocas y aprovechando un breve descanso en la pertinaz lluvia, hicimos un alto para reponer fuerzas, descansar, comer y beber y de nuevo reiniciamos la marcha en dirección a la Dehesa Albacoa. Ahora ya disfrutamos de mejores sendas y caminos y siempre en ligero descenso, prácticamente hasta el final de la ruta, con excepción de una corta subida de unos 40 mts de desnivel.

Desde la Dehesa Albacoa, pasamos por las proximidades de la Casa de la Dehesa, atravesamos el Camino de Levante, avanzamos durante un km paralelo y muy próximo, a la vista de la carretera AV-503 y llegamos al Puerto de Arrebatacapas. Ya desde el puerto, por cómodo camino, después de atravesar de nuevo la misma carretera llegamos a Cebreros y callejeando, alcanzamos la salida del pueblo en dirección al tiemblo donde estaban aparcados los coches.

Tras una breve parada en una terraza del pueblo para comentar las incidencias del día, al abrigo de un toldo, pues ahora lloviznaba ligeramente, dimos cuentas de unas cervezas y unas patatas revolconas, adoptando las necesarias medidas de seguridad y dimos por concluida la jornada, retomando el camino de regreso a casa.

XCVII Ruta: Cebreros. Ascenso a La Merina por el Higuerón, bajada por el Puerto de Arrebatacapas