Datos Básicos: Inicialmente 12 participantes y finalmente 10, debido a bajas de muy última hora, pudimos realizar una ruta de unos 12 Kms. de longitud y unos 250 metros de desnivel acumulado, en un día a veces nublado, sin apenas viento y con una magnífica temperatura para el desarrollo del senderismo. El punto inicial fue las inmediaciones del restaurante Los Claveles del termino municipal de Rascafría, a unos 150 kms de Toledo, pero casi a dos horas de trayecto por el Puerto de Navacerrada y las carreteras de sus inmediaciones.

Crónica: El aparcamiento designado, a pesar de la hora estaba muy frecuentado y preferimos no arriesgarnos a desplazarnos al cercano pueblo a tomar café, el restaurante estaba cerrado, para asegurarnos la plaza de aparcamiento.

Una vez agrupados en el punto inicial, ya que habíamos partido en tres grupos distintos desde Olías del Rey, Toledo Y Madrid, se procedió en primer lugar a las presentaciones de cortesía, toda vez que no todos nos conocíamos y asistía una pareja de simpatizante que era la primera vez que participaba con el club, para realizarse a continuación una breve reseña y explicación de los datos más interesantes de la ruta.

Para definir muy esquemáticamente el desarrollo de la ruta, durante los 5 primeros kms se asciende de forma continua pero muy suave y progresivamente para salvar 222 mts de desnivel, a continuación, en 1,2 kms se asciende el resto previsto hasta los 258 mts de desnivel y el resto de la ruta es en suave descenso hasta los vehículos. Prácticamente toda la ruta se realiza por el PR-M25 señalizado con trazos amarillo y blanco.

Dejamos el punto inicial y por senda, en dirección sur, pasamos por las inmediaciones de los restaurantes Pinosaguas y Rio y enseguida alcanzamos a un nutrido grupo de senderistas con una docena de perros que entorpecían su ruta, en nuestro grupo, también nos acompañaba un perro, Chocolate, pero de exquisita educación que no supuso más que otra alegre compañía.

Progresamos inicialmente y hasta casi la mitad de la ruta por el margen izquierdo del río Lozoya o de la Angostura, provisto de muy buen caudal, constantemente engrosado por arroyos de frías aguas procedentes del deshielo de las cercanas y nevadas cimas. Dejamos atrás el Embalse del Pradillo y en algo más de 2 kms, dejamos la senda y tomamos el camino llamado Colada del Camino de las Vueltas y por él, alcanzamos un puente que dejamos atrás y en las proximidades de una zona de rápidos y pequeñas cascadas del río, hicimos la única parada del día para descansar, reponer fuerzas y comer algo, que fue debidamente acompañado por tragos de una bota de vino, que portaba uno de los participantes.

Finalizado el descanso y refrigerio, volvimos unos metros sobre nuestros pasos para atravesar el río por el puente y regresar por el cómodo camino Colada del Camino de las Vueltas, ahora por la margen derecha. Dejamos el camino alrededor del kilómetro 8 y ya continuamos la progresión por sendas, que atraviesan varios arroyos muy crecidos, por pequeñas pasarelas de madera hasta las inmediaciones del embalse del Pradillo, en el que hicimos un pequeño alto.

En este alto, con el magnífico fondo del embalse y el último horizonte marcado por las nevadas cumbres, hicimos la tradicional foto de grupo, en esta ocasión sin la bandera de nuestro club, al no haber podido asistir ninguno de los actuales Organizadores de Rutas.

Continuamos por el PR-M25, atravesamos el área recreativa La Isla, pasamos por las inmediaciones de los restaurantes relacionados al inicio de esta crónica y ya en el punto inicial, alcanzado a las 13:30 horas, después de comentar las anécdotas de la jornada ante unas cervezas, dimos por concluida la ruta y nos emplazamos para la próxima.

CXXXVII Ruta – Valle de la Angostura