Datos Básicos:
Inicialmente 9 participantes y finalmente 6, pudimos realizar una ruta de unos 10 Kms. de longitud y unos 850 metros de desnivel acumulado, en un día a veces nublado, sin apenas viento y con una magnífica temperatura para el desarrollo del senderismo. El punto inicial fue uno de los aparcamientos de la estación de esquí y montaña la Pinilla, próxima a la población de Cerezos de Arriba, a unos 190 kms de Toledo, algo más de 2 horas de trayecto en coche.

Crónica:El aparcamiento elegido estaba prácticamente lleno, pero no pudimos ver ningún grupo con equipo para el senderismo, sino un auténtico enjambre de bicicletas de montaña en continuo movimiento y algunos con los últimos retoques y tareas de mantenimiento de sus bicicletas.

Es preciso contar que la Pinilla, es no solo estación de esquí, sino también de montaña y está perfectamente adaptada fuera del periodo invernal, para ser un importante punto de reunión para practicantes de la bicicleta de montaña y existe en la zona varios descensos señalizados y preparados con obstáculos, saltos, etc. y siempre con la ventaja añadida de que utilizan el telesilla en funcionamiento para los ascensos.

De una forma muy breve, podíamos reducir la explicación de la ruta en una subida de unos 850 mts en 5,5 kms y una posterior bajada del mismo desnivel en 4,4 kms.

En el punto inicial, después de los rituales saludos y la explicación de la ruta, con especial mención a la seguridad ante el posible cruce con ciclistas en veloz descenso y el abrupto desnivel o caída en la zona de la Portilla de las Mesas, al SO del Lobo, iniciamos el ascenso por la carretera que va a los apartamentos de la estación, que abandonamos enseguida para tomar una senda, dando inicio a una dura subida.

Los tres primeros kilómetros son por un magnifico bosque, a cubierto y con temperatura fresca, pero que precisa ascender realizando zetas para salvar el marcado desnivel que nos llevó hasta el Collado del Aventadero. A partir de este punto desaparece el arbolado y las plantas de alto porte.

Sin transición ni parada, continuamos una dura subida de unos 1,5 kms hasta alcanzar el Collado de las Peñuelas, donde ahora tuvimos un pequeño respiro al continuar el camino hasta el Portillo del Lobo, desde donde ya se puede ver el esqueleto, los restos de lo que fue una edificación para un telesilla y otra vez la dura subida que nos quedaba hasta el Lobo, donde llegamos con unas mínimas trepas y atravesando un enjambre de mosquitas.

En el pico hicimos el único alto del día, que aprovechamos para descansar, comer y beber algo para reponer energías y correr en el grupo la bota de vino del club. Realizada la foto con bandera iniciamos el regreso, inicialmente próximo al cordal y dejando al norte el canal Mesas, para iniciar a continuación una vertiginosa bajada que, por un sendero no marcado, apenas visible y haciendo zetas para librar la pendiente, nos llevó hasta el comienzo de las pistas de esquí.

Por las pistas “rojas” (clasificación por pendiente) sin camino ni sendas, por mal terreno pudimos librar la pendiente hasta llegar al Grand Plató de la Pinilla y allí emprendimos la ultima y empinada bajada por una especie de cortafuego, por el que discurre el telesilla, por el que subían continuamente ciclistas con sus máquinas que a continuación se lanzaban en veloz bajada, por lo que tuvimos especial cuidado en los cruces entre nuestra bajada y sus caminos de descenso.

Finalizado el descenso, alcanzamos la cabecera del telesilla y la zona de restauración y bares, en la que hicimos una parada para refrescarnos, comentar las vicisitudes del día y emplazarnos para la próxima ruta.

CXXXIX Ruta: Pico del Lobo, el techo de Castilla la Mancha